El sector de la climatización está experimentando una profunda transformación. El objetivo global es claro: reducir drásticamente el impacto climático de los gases refrigerantes sin frenar el progreso tecnológico ni la evolución del confort en edificios residenciales, comerciales, industriales y en los centros de datos.
En el centro de este cambio se encuentra la actualización de la normativa europea sobre gases fluorados (F-Gas).
Pero, ¿qué cambia concretamente para los profesionales y los consumidores? ¿Y cómo está reaccionando ya el mercado? Descubrámoslo juntos...
